¿Cómo funciona?
Las cicatrices se forman cuando la piel se repara después de una cirugía, una lesión, una quemadura o un proceso inflamatorio, como el acné. Durante esa reparación, el tejido puede quedar con una textura, color o relieve diferente al de la piel que lo rodea. Nuestro objetivo no es solamente mejorar la cicatriz, sino también unificar el tono, suavizar las irregularidades y lograr que la piel se vea lo más pareja y uniforme posible.
Según las necesidades de cada paciente, combinamos tecnologías que permiten:
¿Qué cicatrices podemos tratar?
Cicatrices quirúrgicas, de accidentes, traumáticas, por quemaduras, de acné y otras lesiones cutáneas, siempre según evaluación médica.
La importancia de tratar a tiempo
La intervención temprana, una vez que la piel se encuentra adecuadamente cicatrizada y el médico lo considera seguro, puede favorecer mejores resultados y ayudar a prevenir alteraciones persistentes en la textura y pigmentación. También es posible mejorar cicatrices antiguas mediante protocolos específicos.
Protocolo recomendado:
Un tratamiento integral que busca mejorar no solo la cicatriz, sino también la textura, el tono y la uniformidad de toda la zona tratada.